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02/03/2026 – Jennifer Sara S. G., 30 años – Madrid (Madrid, Comunidad de Madrid). Asesinada por un compañero de vivienda. Jennifer Sara S. G., una mujer de 30 años con DNI español, fue asesinada en una vivienda situada en la calle Oropéndola, en el barrio de Puerta Bonita, distrito de Carabanchel (Madrid). El crimen ocurrió en el interior del piso donde residía junto a otros inquilinos en un sistema de alquiler por habitaciones. El autor del asesinato fue Jonathan Anderson D. A., un hombre de 20 años y nacionalidad venezolana que también vivía en la vivienda. Según la investigación policial, la mató por estrangulamiento utilizando una cuerda. El propio agresor se presentó a las 08:30 de la mañana del lunes 2 de marzo de 2026 en la comisaría de la Policía Nacional del distrito de Carabanchel y confesó los hechos ante los agentes con la frase: «He matado a mi casera». Tras la confesión, los agentes se desplazaron al domicilio indicado y encontraron el cadáver de Jennifer Sara en su dormitorio, sobre la cama, con la cuerda alrededor del cuello. Las primeras pesquisas apuntan a que el crimen se produjo después de una discusión entre ambos cuando se encontraban solos en el piso. Entre las hipótesis manejadas por la investigación figuran problemas de convivencia o desacuerdos relacionados con el pago del alquiler de la habitación. La relación exacta entre víctima y agresor presenta algunos elementos aún no completamente esclarecidos. El detenido declaró que Jennifer Sara era la persona que le subarrendaba la habitación, motivo por el que se refirió a ella como su “casera”. Sin embargo, otra de las residentes del piso indicó a los investigadores que la vivienda pertenece a una empresa inmobiliaria y que todos los ocupantes pagaban el alquiler a esa entidad. Según su testimonio, la víctima se presentaba como una inquilina más del inmueble, lo que deja abierta la posibilidad de que ejerciera funciones de gestión o subarriendo dentro del piso sin ser necesariamente la propietaria del mismo. En el momento del crimen había otros dos residentes en la vivienda, pero ninguno se encontraba en el domicilio. Una de las moradoras trabajaba en turno nocturno, entre las 19:00 y las 07:00, y declaró que durante los meses que llevaba viviendo allí no había tenido conocimiento de discusiones entre los compañeros de piso. Una vecina de un inmueble inferior manifestó haber escuchado un golpe fuerte alrededor de la medianoche, aunque pensó que se trataba de un posible intento de robo. Jennifer Sara había trabajado anteriormente en una agencia inmobiliaria con varias sucursales en Madrid. El piso donde ocurrieron los hechos había pertenecido años atrás a un matrimonio que lo vendió al regresar a su localidad de origen en la provincia de Cuenca. Desde entonces, según relataron vecinos del edificio, la vivienda funcionaba con un sistema de alquiler de habitaciones y registraba una rotación frecuente de residentes. La Policía Nacional mantiene abierta la investigación para esclarecer completamente las circunstancias del crimen y la naturaleza exacta de la relación entre la víctima y el agresor, que fue detenido tras su confesión. Hemos clasificado el caso como feminicidio no íntimo. No es cifra oficial. Un hombre se entrega en Carabanchel tras matar a una mujer: «He matado a mi casera»
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