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30-31/03/2025. Diana C., 48 años. Las Palmas de Gran Canaria. (Las Palmas, Canarias). Asesinada por su pareja. Entre las cuatro paredes de una de las habitaciones en las que está dividido el número 3 de la calle Halma, en el barrio de Schamann de Las Palmas de Gran Canaria, Juan Ramón A. M., de 43 años, asesinó a Diana C., de 48. Ocurrió el 30 de marzo. Horas más tarde, al ver que Diana no respondía tras estrangularla, cerró con llave la puerta de la habitación, cogió sus bártulos y abandonó la vivienda con un par de maletas. Prácticamente, no dijo adiós a los compañeros de esta especie de piso compartido, quienes tampoco dieron importancia a la marcha, acostumbrados al ir y venir de inquilinos. Dentro del habitáculo yacía muerta Diana, tal y como avanzó la prensa de Las Palmas, natural de Honduras pero residente desde hacía años en Gran Canaria. La víctima conoció al que terminaría convirtiéndose en su feminicida hacía algo más de medio año, pero no fue hasta mes y medio antes del crimen –a principios de febrero– cuando iniciaron su relación sentimental, explicaron fuentes cercanas al caso. Menos de 60 días después, Juan Ramón –colombiano, en situación irregular en España– la asfixió hasta la muerte. Sin mirar atrás él se fue camino al aeropuerto y cogió un vuelo con destino Madrid. Fugarse era su objetivo para evadir la acción de la Justicia. Al parecer buscaba burlar a las autoridades hasta poder escapar a Colombia, pero dejó rastros por todas partes. En Schamann, el teléfono de Diana se iluminaba constantemente. Su hija, que vive en Gijón (Asturias), la llamaba una y otra vez. Madre e hija acostumbraban a hablar todos los días y, ante la falta de respuesta, se preocupó. El temor radicaba, sobre todo, en que Diana ya había sido víctima de la lacra de la violencia machista por parte de su pareja anterior (no el ahora detenido, sobre el que no constaba ninguna denuncia de malos tratos), que fue condenado por amenazas y tiene una orden de alejamiento de ella. Por este motivo, ella constaba en el sistema de protección VioGén. Su hija, desde Asturias, llamó de inmediato a una de las amigas de la madre, que acudió a la vivienda y, luego, a denunciar la desaparición. El Grupo de Homicidios de la Jefatura Superior de Policía Nacional puso en marcha de inmediato un operativo, habida cuenta de que se trataba de una mujer de riesgo. Los peores presagios se cumplieron solo un día más tarde. El 31 de marzo, entraron en la habitación y localizaron el cuerpo sin vida, con signos de violencia. También tomaron declaración a los otros moradores, quienes contaron que la jornada anterior habían visto irse a Juan Ramón con las maletas y que no habían escuchado discusión o trifulca alguna entre ellos, según ha podido saber la prensa. Las opciones eran reducidas y las dudas desaparecieron pocas horas después. La expareja de Diana, con la que la Policía contactó, pudo demostrar que no estaba involucrada en el caso y que no había tenido contacto con ella, informan las mismas fuentes consultadas. Juan Ramón, por su marcha, se convirtió –si es que no lo era ya– en el principal sospechoso y en la persona más buscada de la Isla. Localizarlo era el principal propósito policial. Los agentes del Grupo de Homicidios rastrearon los listados de pasajeros de ferris y de aviones, y también solicitaron intervenirle el teléfono para poder geolocalizarlo. La ubicación se posó sobre Madrid, allí a donde lo había llevado el vuelo que tomó desde Gran Canaria el día anterior. Desde ese segundo, estuvo localizado porque el temor real era que se fugase a Colombia, intención que la Policía cree que tenía. Los agentes montaron un amplio operativo, liderado por la Jefatura de Canarias, con sus homólogos en la Península. En él participaron Homicidios, la Brigada Móvil y la Unidad de Atención a la Familia y la Mujer (UFAM), que le seguían de cerca la pista sin que él lo supiera. Buscaban que se confiase y, así, el mejor momento para detenerlo. Desde Madrid, Juan Ramón se trasladó a Málaga. Este martes por la tarde y en la estación de guaguas de la capital, como adelantó este diario, se le pusieron las esposas acusado de un presunto delito de homicidio. El arrestado fue trasladado a dependencias policiales en la ciudad de la Costa del Sol. Estaba previsto que este jueves por la mañana llegase a Gran Canaria, custodiado por la Policía Nacional, para pasar a disposición judicial, pero los efectos meteorológicos de la borrasca Olivier lo hicieron inviable. El 11 de abril comparece vía telemática, desde los juzgados de Málaga, con el Juzgado de Violencia sobre la Mujer número 2 de Las Palmas de Gran Canaria, a cargo del caso. Si la jueza ordena para él la prisión provisional, será trasladado previsiblemente a la Isla en los próximos días. Hemos clasificado el caso como feminicidio íntimo. Es cifra oficial.
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