velocidad
Tono
25/11/2020. Trinidad, apellidos no conocidos. Sevilla (Sevilla, Andalucía). El 26 de noviembre, la Policía Nacional recibió la llamada de un hombre que informaba qué en su casa, en la calle Pino Nº 12, en la barriada de Torreblanca, estaba el cuerpo sin vida de una mujer. La persona que llamaba era un hombre de 30 años, identificado como Manuel P. A., que explicaba que conocía a la muerta de verla por el barrio, que el día anterior le había dado pena y había decidido dejarle pasar la noche en su casa. Horas después, se la había encontrado muerta. Se puso en marcha el protocolo habitual cada vez que se encuentra un cadáver fuera de un hospital. Un patrullero acudió al domicilio, confirmó la veracidad del aviso y se acordonó todo para que los especialistas de Homicidios y la Policía Científica realizaran una inspección ocular del cuerpo y de la vivienda, antes de que la comisión judicial ordenara el levantamiento del cadáver y su traslado al Instituto de Medicina Legal para la correspondiente autopsia. El cadáver presentaba numerosas lesiones que indicaban que se trataba de una muerte violenta. Además, el informe forense determinó que poco antes del fallecimiento, la mujer había recibido «una brutal paliza». La Policía consideró a Manuel P. A., conocido en Torreblanca como el Rubio, el presunto autor del crimen. Se trata de un joven con diversos antecedentes, del que llaman mucho la atención sus tatuajes. En el dorso de la mano izquierda, tiene tatuados un kalashnikov y una pistola, pero, como han manifestado vecinos del barrio, tiene cara de bueno y nadie pensó que podía hacer algo así. Las lesiones que sufrió la víctima le provocaron una lenta agonía que se prolongó durante 24 horas, hasta que finalmente falleció al día siguiente, sin que nadie llamara a los servicios de emergencias sanitarias, la llevara al hospital o al menos la sacara a la calle para que alguien la socorriera. Sólo llamaron a la Policía cuando murió y el autor del crimen no supo qué hacer con el cadáver. Un jurado popular declaró culpable al acusado de matar a la mujer en Torreblanca en una discusión por el alquiler el 18 de febrero de 2022 en la Audiencia de Sevilla. El tribunal popular considera a Manuel P.A. culpable de la muerte violenta de Trinidad, una mujer de 61 años, seis hijos y que llevaba semanas viviendo en la calle. Manuel P.A., de 31 años, fue declarado culpable de asesinar en noviembre de 2020 a una mujer con un 80 por ciento de discapacidad reconocida, tras exigirle el investigado que le pagara más dinero por la habitación que le tenía alquilada en su vivienda del barrio de Torreblanca, según informa la Oficina de Comunicación del TSJA. Para realizar la acusación, la Fiscalía relata que, el día 21 de noviembre de 2020, la víctima, una mujer con un 80 por ciento de discapacidad reconocida, decidió ir al barrio de Torreblanca junto a otras cuatro personas con el objetivo de buscar un sitio donde dormir, ya que hasta ese momento dormían en la calle y habían decidido buscar un sitio mejor. Una vez en dicho barrio, se encontraron con el acusado, que les ofreció la posibilidad de quedarse en su piso a cambio de que le abonaran 100 euros cada uno de ellos en concepto de alquiler. Según el Ministerio Fiscal, la convivencia entre todos ellos “fue buena” hasta la noche del 24 de noviembre de 2020, cuando el investigado “empezó a ponerse violento con todos ellos exigiéndoles más dinero por el alojamiento”. Así, la Fiscalía alude a unos hechos presuntamente ocurridos sobre las 7,00 horas del día 25 de noviembre, cuando el encausado se encontraba discutiendo con la víctima, ya que quería más dinero por el alojamiento, momento en que presuntamente la golpeó en la cabeza con un tubo de aluminio. Al ver lo que estaba haciendo el acusado, otra de las inquilinas le recriminó su comportamiento, por lo que el investigado se dirigió hacia ella y le puso un cuchillo en el cuello, amenazándola a la vez que le cogía del pelo y le insultaba, según la Fiscalía. En este momento, y al oír los gritos, otro inquilino del piso se levantó y, al ver lo que estaba sucediendo, intentó mediar, pero el acusado se dirigió hacia él pidiéndole más dinero, hasta el punto de coger un bate de béisbol y amenazarlo con agredirle si no le pagaba, manifestando este varón que ya le había dado 100 euros. La Fiscalía añade que, al oír los gritos, otra de las personas que estaba de alquiler en el piso salió de su habitación y se dirigió al salón, viendo cómo el acusado se encontraba pegando con una cuerda a dos de los inquilinos. Finalmente, los acompañantes de la fallecida lograron huir de la vivienda y la dejaron a solas con el investigado. Así, el acusado aprovechó esta circunstancia y el estado de inferioridad en el que se encontraba la víctima por su estado de salud y falta de movilidad, comenzando a discutir con ella hasta el punto de empujarla al suelo, donde, “con el fin de atentar contra su vida”, comenzó a golpearla “de manera reiterada” haciendo uso de objetos contundentes y con patadas y puñetazos, “lo que aumentó de manera innecesaria el sufrimiento” de la mujer. Entre los mecanismos que el acusado utilizó para “aumentar el sufrimiento” de la fallecida, el Ministerio Fiscal enumera maniobras de asfixia por estrangulación a mano, traumatismo torácico, abdominal y lumbar, para finalmente producirle un traumatismo craneoencefálico severo que ocasionó la muerte de la mujer, quien “estuvo consciente durante todo el tiempo que duró la agresión, teniendo capacidad de reacción y defensa hasta el momento que quedó inconsciente debido al traumatismo craneoencefálico”. La Fiscalía concluye que el acusado, “con el fin de obtener un inmediato e ilícito beneficio patrimonial”, hizo uso de la tarjeta de crédito de la víctima el día 25 de noviembre, realizando una compra en Amazon por valor de 68,98 euros. Hemos clasificado el caso como feminicidio no íntimo. No es cifra oficial.
O?r
Volver
Speech Synthesis not supported
Your browser does not support speech synthesis.
Close